Qué hacer a los pies de Peña Trevinca

¡Y regresamos a nuestra cima más conquistada y reconquistada!: Peña Trevinca, techo de Galicia. ¡Sí, no nos cansamos de coronar este maravilloso pico! Además, aún hay algunos que no os habéis animado a subirlo, y queremos que tengáis esa oportunidad. ¿Te unes?

 EVA LORENTE. REDACCIÓN RETO 16 CIMAS.- En el artículo de hoy, y ya que nuestra ruta comenzará en la Laguna de los Peces, en el entorno del Parque Natural del Lago de Sanabria, nos vamos a centrar en la parte sanabresa de este pico. Esperamos que os guste tanto nuestra propuesta que tengáis muchas ganas de repetir la experiencia cuando os hablemos desde la parte gallega de Peña Trevinca.

Ruta Laguna Peces a Peña Trevinca
Laguna de los Peces

Para empezar, deciros que el Parque Natural cuenta con 32.302 Hectáreas y el origen glaciar de la zona en la época cuaternaria dio lugar al mayor lago glaciar de la Península Ibérica, de 368,5 Hectáreas y una profundidad de 50 metros.

Teniendo en cuenta estos datos, sin duda una de las tres cosas que no os podéis perder del entorno de Trevinca es el valle glaciar del Tera, gracias al que nos queda el cañón más grande de todo el Parque (unos 20 km), una gran garganta perfilada por el hielo de la época que os hemos mencionado del Cuaternario.

Iglesia de San Martín de Castañeda

En este entorno podemos hacer una ruta asequible  por el valle y en la que descubriremos la belleza de toda esta parte de Sanabria. Saliendo de la localidad de Ribadelago Viejo, a la orilla del Lago de Sanabria, podemos empezar a andar poco a poco en el Cañón del Tera, dejando a la derecha del camino el pueblo de San Martín de Castañeda. Una zona de grandes piedras traídas por la corriente del río Tera y en la que se pueden observar los restos que en las rocas dejaron las sucesivas glaciaciones. Barrancos de gran profundidad, circos, morrenas y hasta 40 lagunas de origen glaciar de las que podemos disfrutar en nuestro camino hasta llegar a la conocida como “Poza de las Ninfas”, un lugar curioso y bello donde se combina la vista de cascadas con lagunas pequeñas. Ya pasada esta parte, en el momento en que se ensancha la garganta del valle de la Cueva de San Martín tenemos dos opciones, bien volver sobre nuestros pasos o seguir por el Arroyo de Covadosos hasta regresar a San Martín de Castañeda, donde podemos, por cierto, parar a tomar una cerveza bien merecida en el bar El Chiviteiro y seguir después por la senda de San Martín que alcanza el punto de partida, Ribadelago Viejo.

Poza de las Ninfas
Arroyo Covadosos. Cryosanabria.

¡Una anotación al margen! Siguiendo con lo “glaciar”, vamos a hablaros un poquito del circo del Maseirón que, cuando hagáis la cumbre de Peña Trevinca, veréis perfectamente, en todo su esplendor y en toda su globalidad. Una pasada. Un circo glaciar colgado, afluente del valle glaciar del Maiserón (que es afluente del valle glaciar del Tera). Por cierto, la imagen que veis es de Daniel Boyano, nuestro guía de la zona y geógrafo, a quien entrevistamos hace unos meses.

Valle glaciar del Maiserón. Cryosanabria.

Tenéis ganas de más, ¿verdad?, pues ahí va nuestra segunda propuesta, una caminata que os aconsejamos hacer en cualquier época del año. Se trata de nuestro punto de partida, la Laguna de los Peces, que en invierno podremos ver helada y con nieve y en verano, igualmente espectacular y llena de vegetación. Acceder a ella es muy fácil. Podemos hacerlo en coche, tomando el desvío dirección a San Martín de Castañeda. Una vez pasamos el pueblo, la laguna se encuentra a unos 5 km. Por el camino en el coche, encontraréis sucesivos miradores desde donde observar por completo el Lago de Sanabria. No os lo perdáis.

Naturaleza, naturaleza y más naturaleza…que podéis disfrutar en cada paseo, sin ningún esfuerzo porque todo lo que rodea la vista es pura naturaleza. La comarca de Sanabria tiene muchas zonas de bosque, aunque destacamos el conjunto del Tejedelo, que está en el término municipal de Requejo de Sanabria y que se trata de uno de los conjuntos de tejo más importantes y mejor conservados de toda la Península. Fijaos….hay más de cien tejos que tienen más de 1.000 años de edad y que llegan a medir 13 metros de altura. Pasear por esta zona es una auténtica maravilla. A ella se puede llegar en coche por un camino muy bien señalizado hasta llegar a un parking con merendero, desde donde hay que ir a pie un par de kilómetros (un total entre ida y vuelta de 5,2 km). Será el mirador de Peña del Valadero el que nos ofrecerá el total del bosque que, además de tejos, tiene robles, abedules, avellanos o sauces. Por cierto, que cerca del Tejedelo también hay castaños, con la misma antigüedad que los tejos.

El Tejedelo

Tenemos que admitir que es muy difícil seleccionar de entre todas las posibilidades que nos ofrece esta comarca. Hay una serie de caminos tradicionales que se pueden realizar en familia, que unen distintas localidades por sendas y ramales. Hacer la caminata hasta las Cascadas de Sotillo, por ejemplo, también es estupendo, aunque en la imagen de abajo podéis ver ¡cómo estaban este fin de semana!.

Cascadas de Sotillo. Imagen: Daniel Boyano.

Buscar setas, avistar aves, la berrea del ciervo (septiembre-octubre), la pesca de la trucha o el barbo, rutas de BTT, darse un baño en cualquiera de las playas fluviales que existen, visitar los pueblos declarados Bien de Interés Cultural (véase Puebla de Sanabria, Villadeciervos, Santa Cruz de los Cuérragos y Rihonor de Castilla), disfrutar de la gastronomía sanabresa o adentrarse en la Ruta del Quijote (no dejéis de conocer “Cervantes” cuya historia tiene tela) son algunas de las alternativas de ocio que tenemos para disfrutar de esta parte de la Península Ibérica.

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