“Hay que disfrutar de las vistas cuando lleguéis a la cima, ya que la vista es el sentido más desarrollado de los humanos”

El 10 de octubre es el Día Mundial de la Visión. Por ello, RETO 16 CIMAS entrevista al Dr. Manuel Caro-Magdaleno, Oftalmólogo en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, quien nos transmite la importancia de cuidar nuestros ojos a la hora de adentrarnos en la montaña.

-¿De qué manera sufren los ojos en la montaña?¿Qué cuidados previos podemos establecer para nuestra vista antes de subir una cima o practicar senderismo por la montaña? 

Existen dos peligros, principalmente. Uno, el de traumatismo o impacto por un cuerpo extraño que provenga de vegetales, piedras, incluso aéreo. Por otro lado, la exposición de rayos ultravioletas (UV) que, aún siendo máxima entre las 12 y las 16 horas, al amanecer y al atardecer puede ser también muy dañina, debido al ángulo de incidencia. En zonas montañosas, debido a la altura y cercanía con el sol, la radiación UV es un 25% más intensa.
Montañero escalando una cima con gafas de sol para cuidarse la vista. Imagen de Pixabay
Si además hay nieve, aumenta dicha exposición por reflexión hasta un 80%, pudiéndose producir la típica queratitis actínica si no nos protegemos. Esta enfermedad, provocada por la irradiación intensa a radiación ultravioleta, produce una inflamación de la córnea, que es el tejido más densamente inervado de nuestro organismo. Cursa con dolor, fotofobia, hiperemia y lagrimeo, típicamente tras varias horas del cese de la irradiación. 

-¿Debemos cubrirnos los ojos con unas gafas de sol especiales a la hora de adentrarnos en la montaña?  

Siguiendo con el punto anterior, deberían usarse unas gafas con una protección mínima de grado 3, que no sean de cristal por si se parten, recomendándose, más bien, policarbonato o elementos menos fragmentables. Deben cubrir bien todo el ojo ya que, si por ejemplo, hay nieve y refleja la luz, nos puede entrar por la zona inferior si están las gafas muy elevadas. Si hay nieve y es un día soleado recomendaría protección grado 4. 
“Las dolencias más típicas en los ojos en una excursión a la montaña son la queratitis actínica, cuerpo extraño corneal o conjuntival, conjuntivitis y posibles traumatismos por algún cuerpo extraño o impacto de rama o piedra”

Doctor Manuel Caro-Magdaleno, de la Sociedad Andaluza de Oftalmología

-¿Cuáles son las dolencias más típicas en los ojos en una excursión a la montaña?

Queratitis actínica, cuerpo extraño corneal o conjuntival, conjuntivitis y posibles traumatismos por algún cuerpo extraño o impacto de rama o piedra.

-Cuando nuestros ojos sufren por las inclemencias meteorológicas -como un sol excesivo- o lagrimeo provocado por alguna alergia a alguna planta que haya en la montaña, ¿qué cuidados debemos darles?

Llevaría suero fisiológico para lavar los ojos en caso de entrar algún líquido o cuerpo extraño, así como lágrimas artificiales. Si padeces conjuntivitis alérgica y estás en periodo activo o agudo, debería tratarse con un colirio antihistamínico prescrito por su médico oftalmólogo. 

-En definitiva, ¿qué gafas de sol son las idóneas para ir a la montaña? Y si usamos gafas o lentillas de vista, ¿qué gafas deberíamos llevar entonces al ir a la montaña?

Si usas lentes de contacto pueden ser unas gafas grado 3 o 4 de protección ultravioleta, sin problemas. Si llevas gafas para corregir una ametropía, lo mejor es usar unas gafas graduadas con filtro solar, ya sea en el mismo cristal o con un filtro que se añada físicamente como suplemento a las gafas. No aconsejo los cristales fotocromáticos, ya que su protección solar no es muy acentuada en la mayor parte de los casos. 
Imagen de ojos en la montaña

-Y los ojos de los niños, ¿deben llevar un cuidado especial en la montaña?

Todas las recomendaciones anteriormente dichas en los niños se acentuarían aun más, ya que al tener pupilas más grandes y medios ópticos más transparentes, los rayos ultravioletas afectan hasta 7 veces más que en un adulto. Se recomienda comprar gafas en sitios especializados, que estén homologadas, no tengan aristas que puedan generar algún accidente, que su calidad visual sea buena y no distorsione ni los colores ni las imágenes. No usar gafas de “juguete” en los niños.  En niños en edades inferiores a 3 años, la mejor protección es la sombra y usar gafas con gomas o cordones para que no se las puedan quitar o caer. 

-¿Algo que quiera añadir en cuestión de oftalmología en la
montaña? 

Que disfrutéis de las vistas cuando lleguéis a la cima ya que tenemos en la vista el sentido más desarrollado de los humanos, ¡pudiendo distinguir hasta un millón de colores diferentes!  

REDACCIÓN: MARÍA JOSÉ NÚÑEZ, DIRECTORA DE COMUNICACIÓN DE RETO 16 CIMAS

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