CAMINO DE SANTIAGO. (Volumen I)

Hoy empiezan las vacaciones para algunos. Aprovechando que es el primer día oficial de la “operación salida”, me gustaría empezar, desde RETO 16 CIMAS, una serie de artículos basados en la experiencia que he adquirido después de realizar los “diferentes” Caminos de Santiago que existen.

Además de contaros mis propias vivencias, me gustaría ofreceros consejos útiles para que podáis elegir bien entre las distintas opciones que nos ofrece el Camino y así, poder adaptarlo a vuestra propia aventura. Así que ahí van unas cuantas dudas bastante razonables…

¿VALE LA PENA HACER EL CAMINO?

Si. Sin ningún género de dudas.

Mi primer tramo del Camino de Santiago (Santander – Santiago de Compostela) es una de las mayores y mejores experiencias que he tenido en mi vida. Podría estar horas y horas hablando de este trayecto y aún me faltarían días para contar todo lo que me pasó en ese tiempo, sobre los distintos momentos, la gente tan maravillosa que conocí, etc.

Es cierto que, pasado el tiempo, te das cuenta de que la magia de esta experiencia la trae cada uno de su casa. El camino (sin mayúscula) en sí, no deja de ser una secuencia de etapas que bien podrían ser una cualquiera, una típica ruta de domingo con amigos o una quedada con tu club de senderismo, pero la predisposición de la gente, el entorno, las emociones y la atmósfera peregrina se contagian de tal forma que, desde el primer paso que das, estás flotando en una nube. Estas viviendo una película, algún territorio de la frontera entre el sueño y la realidad.

Destacar que, en este ciclo de artículos, siempre os hablaré como “Peregrino” y para “Peregrinos”, nunca como “Turigrino” o para “Turigrinos”. De estos últimos me desentiendo totalmente. 

Y añado, por cierto (con respecto a este dogma de “grinos”) mi primera recomendación: cuanto más te acerques a valerte por ti mismo en todos los aspectos, más humilde te volverás, siendo más dulce tu recompensa y te aseguro que más auténtica y especial será la gente que conozcas. Nada verdaderamente interesante te ocurrirá nunca en tu “zona de confort”.

¿DESDE DÓNDE EMPIEZO?

La pregunta del millón. No sé cuántas veces mis amigos y/o conocidos me la han formulado. Conforme se acerca el verano, es cada vez mayor el número de gente que se anima a ponerse a caminar por primera vez y no dudan en preguntártelo en cuanto saben que tú lo has realizado con eso de….”¿desde dónde me recomiendas que empiece?”.

Yo siempre contesto lo mismo y a día de hoy, debo reconocer, nadie me ha hecho ni puñetero caso. Eso sí, la gran mayoría de todos los que me lo preguntaron, (sobre todo cuanto mejor se lo han pasado), una vez vuelven me dan la razón diciendo aquello de; “te tenía que haber hecho caso. El año que viene te prometo que …bla, bla, bla…”

Mi consejo es que empieces lo más lejos posible de Santiago. Si eres de Valencia como yo y tienes pocos días, empieza en Valencia, si eres de Barcelona, en Monserrat. ¿Quieres hacer el Camino Francés? empieza por Roncesvalles, ¿el Camino del Norte? entonces por Hendaya, ¿este año el portugués?, entonces por Oporto.

Si, ya sé que estarás pensando…”tengo 4 días, tengo 10 días, tengo 2 semanas, tengo, tengo, tengo…”

¡¡¡ Da igual¡¡¡Lo grandioso del Camino es hacerlo, no llegar a Santiago¡¡¡.

No tengas prisa por acabar. Saborea la vida. Cada día que acortas, son miles de experiencias y vivencias que pierdes. Créeme que los mejores momentos del Camino se acabarán una vez llegues.

Si tienes 4 días, camina las primeras 4 etapas y entonces decide si te gusta. Si es así, la próxima vez prográmate para andar 6, 8 ó 24 y continúas exactamente desde donde lo has dejado. No importa el tiempo que dure o tardes en hacerlo, cuantos más Km hagas, más vas a disfrutar. ¿Que tardas un verano? Pues un verano. ¿Que tardas, un año, dos, cinco?¡¡¡Pero alma de cántaro¡¡¡ ¿qué prisa tienes por llegar? ¡¡¡Santiago siempre va a estar ahí¡¡ y siempre tendrás una excusa o plan para una escapada y cambiar de aires.

Porque déjame que te haga yo a ti la pregunta al revés…¿Qué pensarías de mí si te dijera lo siguiente?:

  • Como solo tengo 30 minutos para ver películas, cuando hay alguna que me gusta, veo la media hora del final.
  • Como solo tengo 30 minutos para leer, cuando hay un libro que me gusta, lo compro y leo el último capítulo.
  • Como no tengo mucho tiempo para cocinar, solo me preparo el postre.

¿A qué te parece un sin sentido absoluto? Pues eso es lo que yo siento cada vez alguien me dice que: “Como solo tengo 4 días de vacaciones, voy a empezar el camino desde Arzua”.

Puedes conocer a tu mejor amigo en Santander, Avilés, o Hendaya, enamorarte en Ribadeo, Oporto o Tui, alucinar en Santo Domingo de la Calzada, Astorga o Burgos, pasar la mejor fiesta de tu vida en Pontecesures, Gijón o Bilbao, reír hasta llorar en Unquera, Ribadesella o Santiago, comerte el mejor pollo al ajillo de tu vida en La Pola de Gordón, conversar con 2 coreanos, 3 estadounidenses, 2 polacos y una pareja de lituanos haciendo el Camino en su luna de miel en algún lugar indeterminado de Asturias, o hasta cruzarte al presidente del gobierno del Estado Español en la Ruta da Pedra e da Auga…“Buenos días Señor Presidente, Buenos días caballero”.

Esto es El Camino, un cúmulo de experiencias, vivencias y situaciones increíbles en un ambiente mágico, donde todo puede ocurrir en cualquier momento, de cualquier Km, de cualquier etapa.

Articulo redactado por Armando N.J. (RETO 16 CIMAS). Si te ha gustado,¡¡¡compártelo¡¡¡. Es gratis. ;o)

Ver CAMINO DE SANTIAGO. Volumen II

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